
Rosa Mª Pérez Cervantes. Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria. Centro de Salud Ciudad Jardín. Almería.

Cristina Salas Casanueva. Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria. Centro de Salud Ciudad Jardín. Almería
La polimedicación y el uso inapropiado de medicamentos se han convertido en un problema de salud pública de primer orden en los países desarrollados, tanto por su alta prevalencia y tendencia al alza como por alguna de sus consecuencias clínicas, éticas o económicas.
El aumento de la esperanza de vida en España y en los países de nuestro entorno ha originado que gran parte de la población tenga más de 65 años, pasando la proporción del 16,8% en 2010 al 19,6% en 2020, cifra que no hará, sino incrementarse las próximas décadas. Una consecuencia es el aumento de las comorbilidades, que lleva asociado un incremento de la polimedicación, que, de hecho, ha aumentado considerablemente en los últimos años.
La polimedicación suele definirse como el consumo de 5 o más medicamentos. Al menos uno de cada tres mayores cumple este criterio en España, asociándose la polifarmacia al sexo femenino y a mala percepción de salud. También puede definirse como el uso de más fármacos que los que están correctamente indicados, término que introduce el concepto de polimedicación inadecuada, puesto que habrá una polifarmacia difícil de evitar si prescribimos acorde a las evidencias científicas y las guías de práctica clínica.
El uso de fármacos conlleva innegables beneficios en las personas mayores, pero no está exento de efectos indeseables. Los fármacos en los mayores deben suponer un beneficio en términos de morbimortalidad, calidad de vida y, sobre todo, funcionalidad, que es lo que más pierden las personas de edad avanzada. Entre los principales problemas asociados a la polimedicación podemos destacar el aumento de las interacciones farmacológicas, la falta de adherencia terapéutica, el incremento de reacciones adversas a medicamentos (RAM) y la mayor probabilidad (uno de cada 5 pacientes) de recibir un fármaco inapropiado. Todos estos problemas suponen un elevado riesgo de ingreso hospitalario, caídas y de mortalidad prematura.
